El Señor de las Moscas en Netflix: Lo que la neurociencia nos enseña sobre el bullying y la ausencia de adultos.

Cuando escribí el libro sobre bullying, Guerra en las aulas, el primero en España, elegí comenzarlo con una novela de 1954.

No fue con un estudio. Tampoco con estadísticas. Lo inicié con El Señor de las Moscas, de William Golding.

Con una obra breve de un premio Nobel británico, que había logrado representar mejor que nadie algo que la ciencia demostraría con rigor tiempo después: la violencia entre iguales no es un problema de conducta de los jóvenes. Es un problema de adultos ausente.

Esta semana, tras algo más de siete décadas de su primera edición, la historia de ficción sobre un grupo de niños perdidos en una isla tras un accidente se convierte por primera vez en serie de televisión. Nuevamente desarrollada por Jack Thorne —uno de los creadores de Adolescencia, el fenómeno global de Netflix— para la BBC.

Y no, no es casual la elección de que estas obras traten sobre qué ocurre cuando los adultos fallan a los jóvenes…

Lo que Golding vio y muchos aún prefieren no ver

La novela narra la historia de un grupo de niños que, perdidos en una isla desierta sin supervisión adulta, intentan al principio sostener el orden mediante una conducta civilizada. Pero el miedo y la lucha por el poder los divide. Poco a poco, caen en la violencia y la barbarie, mostrando el lado más oscuro de la naturaleza humana.

Seguramente, conocer que el título inicial era “Extraños desde dentro”, me permitió entenderla más como un manual sobre lo que ocurre cuando no hay cerca adultos con criterio y presencia.

Los niños de la isla no son monstruos. Son niños con miedo, con necesidad de pertenencia, con cerebros en desarrollo que necesitan regulación externa para no dejarse llevar por los impulsos más primitivos.

Lo que el cerebro en desarrollo necesita, y que el novelista mostró

Hoy sabemos gracias a la neurociencia que el cerebro infantil y adolescente aún no está completamente desarrollado, especialmente la corteza prefrontal. En ambas etapas quien gobierna es el sistema límbico: la sede de los impulsos, las emociones que permiten placer rápido y las reacciones instintivas ante el peligro.

Sin un referente externo, los jóvenes dependen en mayor medida de su arquitectura emocional más primitiva, que los lleva a reaccionar de forma rápida e intensa ante las amenazas sin poder procesar lo que sienten.

Necesitan co-regulación. Es decir, un adulto dispuesto y disponible que les ayude a interpretar lo que sienten, a describir qué les pasa y a calmarse.

Cuando los adultos desaparecen —física o emocionalmente— el cerebro en desarrollo busca protección en el más dominante del grupo por un elevado sentimiento de pertenencia. Y el más dominante no siempre es el más sabio.Golding lo mostró mediante una obra magistral. Yo lo he visto durante más de treinta años en aulas reales, en colegios de dieciocho países, con programas en más de 3.600 centros educativos. Y en la mayoría de los casos, la conclusión fue la misma: el bullying no surge de la maldad. Surge de la falta de “otro aduto” que ayude en la autorregulación.

Antes era una isla. Ahora es una pantalla.

Adolescencia mostró algo que muchos educadores y familias ya conocían, pero no sabían nombrar: los jóvenes están solos en espacios digitales donde los adultos no saben entrar. Como si no supieran cómo llegar a esa isla…

En ambos casos, con las mismas consecuencias: un grupo de niños o preadolescentes con adultos ausentes que van a la deriva, hacia la ley del más fuerte.

Por fortuna, es mucho lo que podemos hacer, y de manera muy diferente de lo que se ha hecho hasta ahora. Sea que se trate de docentes, padres, madres o líderes, el punto de partida necesariamente ha de ser el mismo: no abandonarlos ni estigmatizarlos.

Sólo así es posible incorporar estrategias efectivas.

Este noviembre, el primer libro sobre bullying volverá a las librerías.

Con estrategias renovadas e información de primer nivel, aunque su punto de partida seguirá siendo el mismo. 

…Porque Golding, seguramente sin proponérselo, tenía razón.

Nora Rodríguez

Pionera en el estudio del bullying.

Creadora de L.A.Z.O.S.

El primer programa de prevención e intervención con enfoque en el cerebro o social.


¿Buscas soluciones prácticas para tu centro o familia?

El estreno de la serie de Netflix en este mayo de 2026 nos recuerda que la intervención no puede esperar. No dejes que el aula o el entorno digital se conviertan en una «isla desierta».

Este mes abro mi agenda para:

  • Conferencias y Talleres: «La neurociencia detrás de El Señor de las Moscas» (Para directivos, docentes y asociaciones de padres).
  • Consultoría Estratégica L.A.Z.O.S.: Intervención directa en centros educativos con estrategias de 4 a 17 años con enfoque neuroeducativo, antes del cierre de curso.

Lista de Espera VIP: Inscríbete para ser el primero en recibir la edición renovada de mi libro Guerra en las aulas este noviembre.